El presidente de Bolivia, Evo Morales, se ha declarado el jueves en huelga de
hambre para presionar al Congreso a aprobar una polémica ley de transición
constitucional, que daría paso a su reelección en comicios generales
previstos para diciembre.
Morales inició el ayuno a las 9.50 hora local (14.50 hora peninsular) en el
presidencial Palacio Quemado acompañado en la protesta por una decena de
dirigentes de organizaciones sociales, entre ellos Pedro Montes, secretario
ejecutivo de la Central Obrera Boliviana.
El mandatario dijo que la protesta fue decidida "frente a la negligencia de
algunos parlamentarios neoliberales, para defender el voto y el mandato del
pueblo", después de que el Congreso no ha logrado acuerdo sobre una ley de
transición ordenada por la nueva
Constitución, aprobada a finales de 2008.